Siento TANTO no escribir estos días... que conste que no es por falta de ganas, es por que me rebelé contra la dictadura que me ha impuesto la sociedad, y ella me plantó una bofetada en la cara.
Significa que decidí hacer peyas (en señal de protesta simbolica, nunca por pereza) y mi madre me pilló en plena "excursión". Puede resumirse en dos semanas de castigo sin blog, sin facebook, y sin nada que pueda ser mínimamente divertido.
Lo siento, he cedido, pero, y a Dios pongo por testigo, que volveré!